Es una preciosa playa semiurbana de 750 metros de longitud que destaca por su ambiente familiar y su singular sedimento amarillento, cuya textura granulosa similar al maíz le otorga su nombre y hace que la estancia sea especialmente confortable al tacto. Sus aguas tranquilas esconden un tesoro ecológico bajo la superficie, con fondos marinos en óptimo estado de conservación donde proliferan escollos rocosos y extensas praderas de Posidonia oceánica. Caracterizada por sus llamativas plataformas de abrasión que emergen del mar y su arena dorada, esta cala combina la belleza de un entorno natural bien preservado con la comodidad de disponer de múltiples servicio